Too bad for us. Por: Octavio Corvera

, Opinión

Ala diestra.
Too bad for us.

Por: Octavio Corvera

El Presidente avanza de manera firme en su camino hacia enemistarse con todos.

Primero se echó en contra a la clase intelectual y de izquierda con el caso AÚN NO ESCLARECIDO de Ayotzinapa.
Segundo. A los periodistas. México es después de Irán el país más inseguro para ejercer dicha profesión.
Tercero. Se enemistó con la clase empresarial porque simplemente no desea girar instrucciones precisas para resolver los bloqueos de la CNTE que tanto daño han causado a los empresarios.
Cuarto. Enemistarse con el clero ¿por qué no? Pensó que con su inicitiva de matrimonios igualitarios tendría el reconocimiento de los progresistas del país, sin embargo, esto le causó el enojo severo de la iglesia y la Arquidiócesis.
Quinto. A los estudiantes. No solo por Ayotzinapa sino desde un inicio con su participación en la Universidad Iberoamericana; motivando el nacimiento del moviemiento YoSoy132.
Sexto. A los deportistas. Todos sabemos del nulo apoyo que brindó a los atletas mexicanos en las pasadas olimpiadas. Por si fuera poco, ratificó a Alfredo Castillo, Director de la CONADE en su cargo a pesar de los escándalos que le rodeaban.
Ahora, la séptima y contando. Ha incomodado a la Candidata Clinton y los simpatizantes del grupo Demócrata con la invitación de Trump a Los Pinos, donde no solo el candidato republicano volvió afirmar con valentía y descaro que de ganar va a construir un muro para “resolver” el problema migratorio.
El problema es que el Presidente no defendió la soberanía y dignidad mexicana sino que se vio burlado y engañado, otra vez, por un tercero. Trump ese mismo día en Arizona confirmó que sería México quien pague la construción de dicho muro mientras que un tuit del Presidente se lee ingenuo y tierno: “Deje en claro que México no iba a pagar el muro”
Bien haría en hacer caso a las recomendaciones que el Dr. Pedro A. Palou le hace en las redes sociales: conocer un poco de historia. Recordemosle 1848.
No sé que causó más indignación, si la mentira de que los energéticos ya no subirián en sus precios, los actos de corrupción cínica y flagrante de su administración o la falta de coraje para exigir disculpas a Trump.

Así que espero que el homenaje al cantante Juan Gabriel sea grande, excesivo y exagerado para dejar satisfechos a los JuanGa “beliebers”, de lo contrario hará enojar a la clase artística y al cuarto de población que le hace falta.

“Too bad for us”.

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